Ni reto ni desafío
Sabemos desde hace rato que el lenguaje crea realidad: el verbo se hizo carne. Los seres humanos tenemos un gran poder de manifestación, seamos conscientes de ello o no. Entonces, es preciso cuidar nuestras palabras, pues ya sabemos que se materializan. Aquí cabe esta pregunta: ¿somos conscientes de las energías que sostienen nuestras palabras?
La guerra está instalada en la humanidad y, por más que avanzan las ciencias, las comunicaciones y la tecnología, no encontramos estados duraderos de paz. Creo firmemente que esto se relaciona con el lenguaje que utilizamos, con palabras que naturalizamos y ponemos de moda sin conocer su origen verdadero ni medir sus consecuencias. Hoy traigo a colación las palabras reto y desafío,........
