Universidad, autoridad y violencia: una frontera que no se puede cruzar
Episodios como este afectan la confianza, erosionan su credibilidad y proyectan una imagen que difícilmente contribuye a fortalecer su rol en el debate nacional.
La agresión sufrida por la Ministra de Ciencia durante su visita a la Universidad Austral de Chile no puede ser relativizada ni interpretada como un episodio más dentro del repertorio de manifestaciones universitarias. No lo es. Lo ocurrido marca una frontera que, como sociedad, no deberíamos cruzar.
Las universidades están llamadas a ser espacios de pensamiento crítico, deliberación y cuestionamiento del poder. Ese es su rol, y es indispensable para una democracia sana. Pero precisamente por eso, también están obligadas a resguardar ciertas condiciones mínimas: el respeto, la posibilidad de escuchar, y la garantía de que las diferencias se expresen dentro de marcos........
