Hijos: Más que una obligación, un deber moral
Hay quienes confunden la paternidad con un calendario. Creen que cumplir cada quince días con una visita, llevar a comer un helado o pasar una noche en una clínica haciendo un turno es asumir su rol. No lo es.
La paternidad no es un turno. Es la decisión consciente, voluntaria e irrevocable de traer una vida al mundo y responder por ella. No a conveniencia. No cuando haya un espacio. No cuando la rabia por la separación amaina. Siempre. Sin embargo, en la práctica, el incumplimiento estructural del deber alimentario encuentra márgenes de tolerancia. Mientras algunos padres deciden cuándo aparecer, muchas madres no tienen esa posibilidad. Nadie las releva. La maternidad, en la realidad social, opera como una obligación de resultado:........
