¡A romper el círculo vicioso!
Con el discurso mediático de mano dura contra la corrupción y que gobernará mediante decretos, el triunfo de la derecha con su nuevo presidente abre un escenario previsible, porque lo que buscan es causar un impacto emocional llamativo en el público distraído, priorizando el brillo superficial, v.g., el traslado de la posesión a Cali o la apertura de sede en Barranquilla.
Pero, en un Estado partidista como Colombia, la realidad institucional siempre termina imponiéndose, pues, indefectiblemente, el gobierno necesitará del Congreso para pasar reformas y sostener la agenda pública, y es en esta encrucijada donde el........
