La mejor clase la recibe quien enseña
Terminé mi segundo semestre dictando clases en la Universidad Javeriana. Aunque alguna vez me interesó la docencia, especialmente cuando regresé de cursar mi maestría en Estados Unidos, nunca hice mucho por convertir ese interés en realidad.
Terminé mi segundo semestre dictando clases en la Universidad Javeriana. Aunque alguna vez me interesó la docencia, especialmente cuando regresé de cursar mi maestría en Estados Unidos, nunca hice mucho por convertir ese interés en realidad. Pasaron los años y solo una mezcla de oportunidad y necesidad volvió a ponerme frente a esta posibilidad. Hoy agradezco profundamente haberla aceptado. Hace un par de años escribí una columna titulada Síndrome de la impostora. Allí reflexionaba sobre esa sensación de no sentirse suficientemente preparado. A veces, no creer plenamente en uno mismo puede convertirse en el principal obstáculo para........
