Muchos años después
Personalmente, considero que el impacto de la Guerra Fría y el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 fueron detonantes decisivos. Tengo la impresión de que la victoria de Fidel Castro sembró en América Latina la ilusión de que el cambio radical a través de las armas no solo era posible, sino necesario. Aquí en Colombia, ese clima de polarización mundial se mezcló peligrosamente con nuestras viejas deudas sociales. Fue en ese caldo de cultivo donde nacieron guerrillas como las FARC y el ELN. Sin embargo, me planteo siempre el mismo dilema ético: la violencia, aunque nazca de reclamos legítimos, termina trágicamente convirtiéndose en el verdugo de los mismos ideales que juró defender.
Por otro lado, el Frente Nacional, aunque se vendió como la cura para la violencia bipartidista, terminó siendo un remedio amargo. Si bien es cierto que el pacto entre........
