La presidenta remueve al gobernador
El inacabado sainete Rocha obliga a hacer más preguntas. Sobre todo en lo concerniente a la actuación de la presidenta Claudia Sheinbaum. Antes de formular una interrogante crucial, demos por sentado que el efímero y patético retorno de este desacreditado gobernador de Sinaloa ocurre cuando la mandataria está más empoderada que nunca en su todavía joven sexenio.
Sheinbaum tiene ya gente suya en la Fiscalía General de la República y en la Unidad de Inteligencia Financiera; en el SAT ya puso una número dos de su total confianza; provocó relevos en el partido al quitar —que no es poca cosa— al junior del expresidente y a una de sus consentidas, y, desde luego, el líder de los diputados ya se lleva bien con ella y al de los senadores lo desplazó.
No se conoce desavenencia suya con las FFAA y su secretario de Seguridad Pública suscita más simpatías afuera del movimiento que dentro de Morena, donde sin duda........
