Un voto con mil bemoles
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La segunda vuelta electoral del próximo domingo ofrece dos opciones, una imposible y otra preocupante, incluso desapacible.
Para mí es imposible refrendar la opción petrista, centrada no en Iván Cepeda sino en el propio Gustavo Petro, un mitómano incorregible, jefe de un tinglado corrupto cuyos detalles les voy a ahorrar hoy a mis lectores, pues ya los conocen de sobra. Como lo más probable es que Cepeda quede de segundo, va a ser otra vez senador, de suerte que tendrá cuatro años para convertirse en un candidato serio de una izquierda más moderada, sin la sombra oscura del ogro que hoy arrastra tras de sí.
El descarte ocasionado por las mayorías electorales del 31 de mayo nos puso a muchos a votar por Abelardo de la Espriella (ADLE), quien no ha sido antes mi candidato y de ser elegido, no será mi presidente, en........
