El mapa y la realidad
Jugar a las preguntas / El Día
Hace ya unos años, un profesor inauguró su asignatura con una pregunta: ¿en términos generales, la gente es buena o mala? La materia se llamaba Prácticas de Investigación y creo que a la mayoría nos costó entender qué tenía que ver ese debate acerca de la naturaleza del ser humano con los estudios en los que nos habíamos matriculado. Hubo respuestas para todos los gustos. Que hay más personas buenas que malas. Que las malas son más abundantes. Que la mayoría de la gente no es ni una cosa ni la otra. Con el tiempo entendí que, en realidad, aquella pregunta era una buena manera de empezar una asignatura de un máster de Relaciones Internacionales. Medir nuestro grado de confianza en los demás era una forma de aproximarnos a cómo funcionaba la cooperación entre países y de preguntarnos qué nos lleva a confiar en el otro,........
