Helar el corazón
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros celebrado el pasado martes. / José Luis Roca / EPC
Si ustedes quieren ver las tripas de los argumentarios de Ferraz pueden leer los tuits de Nira Fierro. El otro día Gustavo Matos, con ese humor suyo que se confunde tanto como el cinismo, explicaba que él es sanchista «desde antes de Pedro Sánchez». Matos –que se está moviendo entre el sigilo y el desespero por ser candidato al Congreso de los Diputados– fue hasta el descenso a la tierra del Puto Amo un socialista muy moderado, encantado de conocer a cuantos más empresarios mejor, aficionado al pádel, como Largo Caballero, a las camisas de El Ganso y a los zapatos Oxford, y es muy divertido disfrutar de su proletarización retórica en los últimos años. Le pones una guayabera sin lavar durante tres meses y podría parecer un ocupa. Matos es sanchista antes que Sánchez supiera que era Sánchez. Cuando Sánchez salía en tertulias noctívagas de principios de siglo como el chico más guapo y apuesto de Pepe Blanco ya Gustavo........
