Ni impunidad ni amnesia
El masismo no tardó en descubrir la oportunidad.
Después de haber sometido a la justicia, utilizado a la Policía para perseguir adversarios, tolerado la corrupción y conducido al país hacia su actual crisis económica, social y moral, sus dirigentes aparecen ahora como promotores de la verdad y defensores de una mujer que sufrió una tentativa de feminicidio.
No existe pudor en ese aprovechamiento.
Quienes durante años ignoraron víctimas, encubrieron abusos y pusieron las instituciones al servicio de sus intereses pretenden que la indignación provocada por el atentado contra Nadia Beller borre de la memoria colectiva casi dos décadas de tropelías.
Pero la impostura masista no disminuye la gravedad del caso.
La Fiscalía y el Instituto de Investigaciones Forenses confirmaron que Beller recibió tres disparos en el cuello, el tórax y el brazo. No se trata, por tanto, de una invención ni de una disputa sentimental convertida artificialmente en noticia.
Desde el hospital, Beller formuló acusaciones de extraordinaria gravedad contra Fernando Cerimedo, asesor personal del presidente Rodrigo Paz, y mencionó al propio mandatario, a su esposa, ministros, asesores y mandos policiales. Habló de negociados con combustibles, oro y seguros, dinero oculto, grupos policiales sometidos a Cerimedo y maniobras para encubrir........
