Los mercaderes de la guerra
No existe una causa capaz de justificar la guerra. Ningún argumento geopolítico, ninguna disputa territorial, ninguna diferencia ideológica puede explicar que, en pleno siglo XXI, la humanidad continúe resolviendo sus conflictos mediante la destrucción y la muerte. La tecnología ha llevado al ser humano a conquistas científicas extraordinarias, pero también ha perfeccionado el arte de matar. Drones, misiles de precisión e inteligencia artificial conviven con una realidad inalterable: las víctimas siguen siendo personas de carne y hueso.
Bolivia acaba de descubrir que esa tragedia ya no ocurre únicamente en lugares lejanos. Llegó hasta Santa Cruz, donde dos familias velan a Iván Valdivia y José María Soleto sin ataúdes y sin cuerpos. No tienen una confirmación oficial de sus muertes, tampoco un lugar donde llorarlos. Solo fotografías, incertidumbre y el relato de dos jóvenes que partieron convencidos de que viajarían a........
