Los tres gráficos que sacan los colores al Gobierno en materia de vivienda
Escuchaba este sábado en una radio generalista cómo se arremetía contra los partidos que tumbaron el real decreto para la prórroga de alquileres, esto es, PP, Vox y Junts, formaciones que, en opinión de las locutoras, solo buscan dar patadas al Gobierno aunque sea "en el culo de los trabajadores". Para validar su argumentación, acudían al CIS, que señala la vivienda como principal problema de unos ciudadanos que "no pueden pagar su alquiler o que entregan el 80 o el 90% de su salario" al mismo.
Cada cual puede defender la tesis que estime oportuna, faltaría más, máxime en un asunto tan complejo como es el de la vivienda. Ahora bien, abordar el dilema desde la demagogia y desde postulados ideológicos no solo no ayuda a resolverlo, sino que contribuye a agrandarlo y lo convierte en un problema estructural de primer orden.
Las medidas promovidas por el Gobierno de coalición, como sucede con el fallido real decreto, lejos de suponer un Bálsamo de Fierabrás, lo único que han conseguido es echar más leña al fuego del populismo.
No es un problema de precios, como nos tratan de vender; es un problema de oferta, de que en España no hay donde vivir, no hay pisos suficientes para tanto incremento de población. No los hay y, por mucha promesa que hagan, no los va a haber por ese gusto monclovita a transitar los predios del dogmatismo. Faltan pisos y sobran decretos.
1.- El déficit que no cesa: viviendas acabadas vs. creación de hogares
El primer gráfico es demoledor. España ha pasado de construir más de 650.000 viviendas al año en los tiempos de la burbuja a apenas 90.000 en la actualidad, mientras que la creación de hogares se mueve en torno a las 200.000 unidades anuales. La brecha es evidente: cada año se forman más hogares de los que el........
