El 29-N y la batalla de las derechas en Cataluña
Solo que este planteamiento no tiene ninguna utilidad. En realidad, los cuatro partidos son pares dobles (AC y VOX, PP y Junts) irreconciliables en la cuestión identitaria. Así que el ejemplo únicamente sirve para certificar que el desplazamiento hacia posiciones conservadoras es un hecho cierto. Esta es la encuesta más disruptiva hasta la fecha, pero toda la demoscopia apunta en la misma dirección.
Pero esta tendencia viene preñada de paradojas nada menores. Por ejemplo, de cara a las elecciones generales del 29-N, Cataluña seguirá siendo un granero del PSOE y jugará un papel fundamental para que pueda darse un escenario (por ahora remoto) en el que Pedro Sánchez conserve alguna opción de revalidar su presidencia. Así sucedió en 2023, cuando 40 de los 48 diputados que esta comunidad envía al congreso dijeron sí a su investidura (19 PSOE, 7 Sumar, 7 ERC, 7 Junts).
¿Puede Cataluña, con la pulsión derechista al alza, actuar de nuevo al rescate de Pedro Sánchez? Y, si esto fuera así, ¿qué cartas tiene la derecha para rebajar esa cifra de 40 diputados que invistieron como presidente al líder del PSOE?
De entrada, hay que sacar de la ecuación a Aliança y a Junts de estas cábalas. Los primeros no se presentan a las generales. Y los segundos actuarán con posterioridad al 29-N en función de cuál sea la aritmética parlamentaria resultante de las urnas, como hicieron hace tres años cuando invistieron a Sánchez a cambio de ley de amnistía. Así las cosas, y aunque la sociedad catalana haya virado a posiciones más derechistas en su conjunto, solo el........
