Pedro Sánchez busca consuelo en Nueva York
Sostiene Varela (Ignacio) que, aunque el todavía presidente del Gobierno pierda las elecciones (insisto, marzo, so pretexto del rechazo parlamentario a los PGE 27 a finales de año), remontará o intentará remontar cabalgando sobre un PSOE hecho a su medida en el último congreso federal (Sevilla, 2024).
No lo comparto porque la derrota cantada por las encuestas es condición necesaria para que el partido vuelva a reconocerse. Y eso pasa por la cancelación del personaje.
Con la cesta del pan vacía tras la derrota que destapará la olla a presión de un partido desangrado (el remanso aparente se debe al patriotismo de partido y la conservación de un puesto de trabajo), Sánchez ya no podrá comprar adhesiones inquebrantables como ha venido haciendo hasta ahora por cuenta del ático de Ayuso y el espantajo de la ultraderecha, sin dejar de acusar a los jueces de conjurarse contra él y estigmatizar a socialistas de toda la vida que no le ríen las gracias. Los últimos están muy recientes. Uno........
