El taller de Canto Gregoriano
El taller de Canto Gregoriano
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En 1985 surgió en Segovia un grupo de clérigos interesados por el canto gregoriano: se llamaba Congregamini Psalite. Desapareció. Después volvió la música sacra y lo hizo en torno a un taller cuyos miembros estaban iniciados o no, tenían experiencia coral o los movía la emoción, y querían trabajar el lenguaje, la técnica vocal y el repertorio, siempre con el apoyo de dos profesores del conservatorio: y bajo el impulso personal de Juan Gómez de Caso, director y animador, desde hace años, del coro Audite. Los talleres de verano se realizan todos los años en la cueva de Santo Domingo.
El taller está integrado por cantores procedentes de diversos lugares, de nuestra provincia como de Madrid. Los ensayos y actuaciones terminan en torno a unas cañas donde fluye la conversación desenfadada, hermanada con la historia, la literatura, la música y el arte, todo lo que tenga que ver con el canto gregoriano; es el momento del chiste: a uno de sus miembros se le ha ocurrido que el grupo debería llamarse Los Gregorios, y más jocosamente aún, los Goyos.
El monasterio de Silos ha sido visita ineludible; a una misa cantada, a unas vísperas. Y el intercambio epistolar con la abadía de Solesmes, el centro gregoriano más documentado del mundo. La vocación universal del canto gregoriano va de la mano de algunos hitos de carácter local, como la celebración de San Frutos en la catedral de Segovia o la misa del gallo en el Parral. Las misas en el convento de las Dominicas son ya habituales en el taller.
Los trimestres se clausuran con un concierto: unas veces es en las iglesias (Nueva Segovia, la Lastrilla, San Justo, Fresno de Cantespino) y otras en centros culturales como espacio Los Castaños, de Cercedilla. Aparte del repertorio habitual, recogido en el Graduale Romanun y en el........
