Los infectados
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Sorprende, y preocupa demasiado, la ligereza de abogado de baranda conque el gobernante ordena actividades precisas de las fuerzas estatales, generalizando criterios que son acaso solo de su fuero interno o de sus inmediatos colaboradores.
Vetar a un compatriota capacitado porque se le considera infectado de la peste pasajera del petrismo, se ve feo.
Esa liviandad en clasificar y luego decretar sin medir ni los antecedentes y las consecuencias de lo afirmado públicamente es tanta........
