La solidaridad también se vence
La solidaridad también se vence
Daniella Plaza Saldarriaga - Presidenta del Concejo de Cali
En los primeros días después del terremoto, Cali hizo algo que nadie tuvo que organizar: salió a la calle.
Vecinos que llevaban años sin saludarse levantaron escombros juntos. Colegios se volvieron bodegas.
Hubo filas para donar y filas para ayudar a cargar. La ciudad entera pareció ponerse de acuerdo sin necesidad de reunirse.
Tres semanas más tarde, la Alcaldía tuvo que anunciar sanciones contra propietarios que les habían doblado el arriendo a las familias que se quedaron sin casa.
Las dos cosas pasaron en la misma ciudad, en el mismo mes. Y en más de un caso las hicieron las mismas personas.
Esa es la escena que no me deja tranquila: la mano que entregó una colchoneta el 12 de agosto y la mano que ajustó el canon a principios de septiembre, pegadas al mismo cuerpo.
No creo que eso se explique con la palabra hipocresía. Creo que se explica con algo más incómodo.
Cali no tuvo un problema de solidaridad. Tuvo un problema de duración.
Fuimos generosos mientras la generosidad fue un gesto.
Dejamos de........
