En el ocaso de los caudillos es la hora de los partidos
Si alguna conclusión clara queda de esta primera vuelta de la campaña electoral presidencial y lo que viene de la segunda vuelta, es el ocaso definitivo de los grandes caudillos de la política colombiana reciente. Los dos grandes cadáveres insepultos de esta contienda son Gustavo Petro y Álvaro Uribe.
El primero “un Aureliano redivivo”, cuando no un Bolívar del siglo xxi, o cualesquiera de las representaciones de proceres que surgen de su imaginación calenturienta, que se nos había autorecetado como la solución a los ingentes problemas de un país de desarrollo precario. El otro el “Gran Colombiano”, el mejor presidente de la historia de republicana; con concurso televisivo incluido para su unción, en realidad representante de las élites violentas y minusválidas, incapaces de modernizar a Colombia.
Ambos unos escuálidos........
