El Corpus o las puertas del verano
Juan José Soler Martínez
El Corpus o las puertas del verano
Nuestros patios merecen unas jornadas propias, y el Corpus era una magnífica excusa para abrirlos temporalmente
Recreación por IA de las antiguas lledànias parroquiales / .
Hace décadas, la fiesta del Corpus marcaba el inicio del verano. Era tiempo de estrenar ropa ligera, tomar el primer helado y sentir los primeros golpes de abanico. Ahora todo eso ha cambiado: el calor llega cuando quiere, sin avisar, y se instala como un vecino pesado que nadie ha invitado.
También ha cambiado la fiesta del Corpus Christi. En nuestra diócesis, dejó de celebrarse en jueves para trasladarse al domingo. Pero no solo ha cambiado la fecha; también la piedad eucarística parece vivir hores baixes. En Palma, lo esencial permanece —el oficio solemne y la procesión triunfal por las calles del centro histórico—, aunque algunos detalles se han ido perdiendo por el camino.
Hace años desapareció, para mí, uno de esos vestigios seculares cargados de significado: el paso por la calle Argenteria. Era un recuerdo vivo de cuando todavía no existía la calle Colom y la antigua vía de las joyerías concentraba buena parte de las procesiones de la ciudad. Quizá algún día pueda........
