La Casa Doria de Jeannine Cook
Carlos García-Delgado
La Casa Doria de Jeannine Cook
Posee un jardín botánico donde crecieron más de trescientas especies, muchas de ellas exóticas, traídas de Tanzania o de Australia, cuidado con esmero por tres generaciones de mujeres
Jeannine Cook, en la entrada de su jardín de la calle Andrea Doria de Palma / B. Ramon
A menudo se habla, y con motivo, de lo mucho que ha cambiado Mallorca en los últimos 50 o 60 años. Los que ya tenemos una edad, tenemos la suerte de poder cerrar los ojos y trasladarnos a esa Mallorca. Se parece poco, ciertamente, a la actual. Quien esto escribe tuvo la suerte de aterrizar en el pequeño aeropuerto de Son Bonet, supuestamente para pasar el verano del 52, cuando contaba ocho años, pero ya con algunas experiencias intensas: la Cataluña rural -paraíso de campos y ríos-, la Barcelona de posguerra -gris por el humo de trenes y fábricas pero cargada de energía-, la Andalucía medular del Jerez tarteso -hablar depurado, cantes y bailes sofisticados, ancestrales. -Llegar a Mallorca en aquel verano, que iba a ser la inenarrable maravilla, era como una etapa más en una vida todavía corta pero ya cargada de sensaciones (para entonces la policía ya me había buscado por dos veces y la tercera no tardaría en llegar). Nuestra casa mallorquina -villa Catalina- tenía por vecina otra........
