Represalias
30 de septiembre 2026 - 05:33
“Quien se mueva, no sale en la foto”, Alfonso Guerra dixit. Está claro que la disciplina interna de los grupos colisiona frontalmente con la libertad de expresión de los adictos. Por más que se diga, los marcos legales de protección de los afiliados son pasados por el arco de triunfo de quien ejerce el poder. No sólo en los partidos políticos, también en los grupúsculos ortodoxos de cualquier índole.
El paraguas de la estructura se come a los estructurados; de ahí el mamoneo de quienes no tienen más recursos que los que la institución provee. De lo contrario, la represalia estaría servida en plato frío. Los protocolos internos se encargarán de marginar a quienes cometan la ingenuidad de soltar la lengua ¡faltaría más! Ya no digo si, además, contara la verdad, sería literalmente decapitado.
Por supuesto, con todos los parabienes estatutarios en adecuación a lo que dicte la ley, o la mandanga. El miedo a la excomunión ha tenido siempre efectos inmediatos, salvo que tengas el taco y te permita resistir. En el nombre de la preservación de la imagen del partido, o cualquier institución, se han expedido aperturas de expedientes o suspensión de militancia, dejando a la persona al filo de lo imposible, al borde del abismo o en el ostracismo más absoluto: no salir en la foto.
De otro modo no se entendería tanta anuencia con la corrupción interna sin que nadie píe. ¿Qué razón mantiene los picos cerrados? Hay algo más que la presión ambiental y más enjundioso que el........
