Tendremos que arreglarlo nosotros
Tengo varios amigos y conocidos de la isla que están a punto de quedarse sin casa por la falta de viviendas en alquiler a precio asequible. Sus contratos van a expirar sin posibilidad de renovación porque les duplican el precio o porque sus caseros les han pedido que se marchen porque necesitan la vivienda para sí mismos o para sus hijos. Les ocurre lo mismo que a tantos cientos o miles de residentes y, de momento, lo poco que encuentran vacío, o cuesta un Potosí o no reúne las mínimas condiciones de salubridad. Todos ellos son ibicencos de nacimiento o llevan muchos años residiendo en la isla y ya se consideran locales de adopción.
Por otro lado, descubren que muchas de las casas que se han ido ocupando en los últimos años, a estos mismos precios astronómicos, han sido alquiladas por empresas turísticas para alojar a sus trabajadores de temporada, dispuestas a conservarlas todo el año si es necesario, aunque permanezcan seis meses vacías, y a poner sobre la mesa lo que el ibicenco medio no puede pagar. Se suman a las viviendas turistizadas y comercializadas a través del mercado negro y a los fondos de inversión y los extranjeros que adquieren propiedades inmobiliarias como si no hubiera........
