El recuerdo que deja un presidente
Las personas, incluso las que presiden la Generalitat, pasan; pero sus hechos (o sus fantasmas) permanecen, o al menos el recuerdo de lo que hicieron o dejaron de hacer. Ese es el rastro que dejan en una memoria colectiva que, no nos engañemos, es muy exigua en el ámbito político. Al final, el recuerdo se reduce a un fogonazo.
Por ejemplo, Carlos Mazón siempre será recordado por su prolongada sobremesa en El Ventorro mientras el lodo engullía pueblos y vidas. Una imagen que, por muchas vueltas que dé la vida, quedará ligada para siempre a su figura política. A Francisco Camps le perseguirán los trajes de........
