¿EL PODER TE CAMBIA? columna de María Isabel León
Hay algo profundamente revelador en la manera en que una persona cambia cuando pasa de ser un ciudadano común a ocupar una función pública. De pronto, quien ayer era un desconocido comienza a ser llamado “autoridad”. Se abren puertas, aparecen saludos, fotografías, invitaciones y personas que buscan su cercanía. Y es precisamente allí donde comienza una de las pruebas más difíciles del ser humano: recordar quién era antes de tener poder.
Un cargo público no transforma a una persona en alguien superior. Le entrega, temporalmente, una responsabilidad que pertenece a la sociedad. El poder no es propiedad de quien lo ejerce; es un encargo. La........
