Aleteos, travesuras y chascos de Cupido
Aleteos, travesuras y chascos de Cupido
Autor(es): Tania Chappi
Día del Amor, el 14 de febrero exalta un sentimiento que, por supuesto, también conmovía a nuestros ancestros
¿Cómo era el cortejo, el noviazgo y el matrimonio en el siglo XIX cubano? Los artículos o crónicas costumbristas de Francisco de Paula Gelabert nos ilustran en cierta medida al respecto. Y digo en parte porque nos sitúan casi al final de la centuria, en los años 70; además, siguiendo las reglas del género, el autor apela al humor, a la sátira.
Varios textos de este periodista y director de revistas se publicaron en El Moro Muza e integraron luego el volumen Cuadros de costumbres cubanas, impreso en La Habana en 1875.
“El amor en la ventana” ridiculiza a quienes enamoraban a la vista de los transeúntes. Su protagonista es, al decir del cronista, tan criticado como perseverante e incorregible, y disfruta arrimarse “a la reja de la incauta o la mal educada jovenzuela, que le da oídos […] y comparte con él, el ridículo que sobre ambos arroja todo el que tiene sentido común.
“Por lo general estos novios de ventana, o novios callejeros […], son novios de tapadillo; es decir […] en la casa que asedian […] se ignora las más de las veces por la madre, el padre y hasta por los hermanos, que la atrevida niña tiene tales amores”.
Sin temor a las habladurías, prosigue el escritor, esos galanes buscan un ángulo en el cual no puedan ser divisados desde el interior de la vivienda, y “deslizan sus amorosos conceptos al oído de la rendida muchacha, que para estar más cerca y oír mejor, inclina la cabeza en la reja, pareciendo de este modo […] que se besan, con escándalo de los vecinos, de los que pasan y hasta del sereno”.
Algunos enamorados se enfadan, les riñen a sus parejas, mientras estas........
