Werro acecha el castillo de Kratochvilova
Audrey Werro está dispuesta a terminar con el récord del mundo más antiguo del atletismo. El récord de 800 metros tiene 43 años de vigencia y la atleta suiza, 22, diferencial que explica la asombrosa marca que estableció la checa Jarmila Kratochvilova el 23 de julio de 1983, en Múnich. Su registro, 1.53.28 minutos, ha sido inabordable década tras década. Las que parecían acercarse (la cubana Quirot, la joven keniana Pamela Jelimo y la sudafricana Caster Semenya) no lo consiguieron o desistieron.
Ha sido un récord disuasorio y controvertido por varias razones. No se tuvo la menor noticia de Kratochvilova hasta 1979. Tenía 28 años y su ingreso en la escena internacional fue más un suave aterrizaje que una irrupción frenética, pero los tres siguientes años la convirtieron en una estrella rutilante. En los Juegos de Moscú 80, con 29 años, ganó la plata en los 400 metros y bajó por vez primera de 50 segundos. En las siguientes tres temporadas corrió los 100 metros en 11.09 segundos, los 200 en 21,96 y el 400 en 47,99 segundos, récord mundial que estableció en los Mundiales del 83, además de cerrar ese mismo año la frontera de los 800 metros a cuatro generaciones de especialistas.
Ninguna atleta en la historia ha cubierto el trecho de la máxima velocidad a la media distancia con unas marcas similares. Sólo Marita Koch,........
