La mano (vendada) del diablo
Como las medusas en el Mediterráneo
Lamine Yamal ha hecho mucho daño al fútbol. Sin querer por supuesto y, en el fondo, no es el verdadero responsable. El problema radica en el conformismo idiota de la sociedad actual que no deja a salvo la profesión de futbolista. Ya lo vimos durante el último mundial: las manos vendadas han invadido los campos como las medusas en las aguas calientes del Mediterráneo. Esos animales marinos invertebrados suelen desaparecer con la llegada del otoño. Sin embargo, las manos vendadas parecen multiplicarse con el retorno de la Liga (por cierto, debut del campeonato realmente patético en su programación. Las demás ligas europeas sí que han sabido promocionar su producto con un calendario coherente). No ha habido un partido hasta ahora sin que el fenómeno haya demostrado su extensión. Ya que todos los equipos que han jugado han presentado por lo menos un adepto de esta ridícula moda. Y como cualquier moda, cada uno tiene su estilo.
Venda verde en el Racing
Aquí está la paradoja, quieren ser........
