Colombia: Jueputa, perdimos
Podemos culpar (y es verdad) a las triquiñuelas de Estados Unidos, sin duda. A la falta de transparencia en el sistema electoral. A la compra de votos. A la falta de cultura política o al exceso de cultura traqueta. No basta con gritar «fraude»; estando 4 años en el Gobierno, no se tocó el sistema electoral, entre otras cosas, porque siempre se dejó el Ministerio del Interior en manos de personas ajenas al Pacto.
No podemos culpar al enemigo (así nos llaman ellos) de que ponga una trampa; eso siempre lo han hecho. Si aceptamos esas reglas de juego, es nuestra responsabilidad jugar para ganar, no para participar. Perdimos. Y tenemos que buscar respuestas en nosotros mismos. No podemos seguir con la excusa esgrimida, con tono de regaño, entre la primera y la segunda vuelta, de que no es el momento de criticar.
La lógica de la izquierda ortodoxa nos hizo mucho daño. No entendimos la comunicación ni el lenguaje de la gente, por estar atrincherados en los guetos de siempre. No superamos las puñaladas internas, el triunfalismo, el clientelismo, la burocracia ni la corrupción.
Nos pasaron las facturas del intelectualismo, de los errores de Petro, de la estúpida austeridad y del infantilismo vestido de pureza. Una campaña cerrada que la gente abrió a punta de sus propios esfuerzos. Si hubiéramos ganado, habría sido a pesar del Pacto Histórico.
Decir «las Fuerzas Armadas del cambio» no resolvió........
