En Homenaje al Che, a los 58 años de su salto a la inmortalidad
Algunos llaman "centrismo" al "progresismo".
Los hay que lo califican de "derecha moderada" o de "izquierda reformista".
Hay progresismos que no son más que la derechización de las izquierdas en diferentes grados.
La moderación es su lema. Nada de radicalismo. Nada de revolución e incluso siempre distante de toda reforma transformadora.
Cero anti-capitalismo.
Estamos "desfasado" quienes proponemos "expropiar a los expropiadores".
Hay que respetar la gran propiedad privada, los monopolios, los oligopolios, los latifundios, las corporaciones transnacionales, que le han quitado la propiedad a una gran parte de la sociedad.
El empobrecimiento lo combaten con frágiles programas sociales asistencialistas y con aumentos salariales que luego se los traga la inflación.
Al socialismo de verdad procuran "social democratizarlo" y recurrir a su nombre solo como retórica, no como socialización de la propiedad sobre los medios de producción y los servicios.
Lo ya privatizado por el neoliberalismo –que es muchísimo generalmente- se queda privatizado, aun asumiendo demagógicamente la crítica a ese modelo.
Ernesto –Che- Guevara llegó a decir que no había nada más ambiguo que el calificativo de progresista. Y el Che tuvo la razón, sobre todo cuando se hacen los balances de las gestiones de gobierno denominados progresistas
Los cambios moderados y las reformas que ejecutan diversas modalidades del progresismo son muy limitadas y muy vulnerables para superar las enormes desigualdades y la diversidad de males acumulados en el curso de la dominación capitalista-imperialista.
Los progresismos y las llamadas izquierdas moderadas evade el antiimperialismo y la superación del coloniaje imperialista.
Su visión de independencia y soberanía es muy corta y no pocas veces casi nula.
Sus gobiernos evaden la crítica al capitalismo y contemporizan con la oligarquía capitalista.
Si tácticamente les conviene hablar de socialismo, lo hacen como propaganda. De palabras, sin hechos que respalden sus discursos.
Se niegan a atacar la causa de las injusticias sociales, de la explotación, de las desigualdades, de las discriminaciones y las opresiones.
Las más de las veces administran la democracia representativa liberal y sus instituciones, y se montan, sin tratar de abolirla en la vieja maquinaria permanente del Estado.
Nos quieren confundir con una transición, que si bien requiere un trato adecuado y digno a la micro, pequeña y mediana propiedad, incluye en su lógica moderada una inaceptable contemporización y........
