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Elías Jaua esrevolucionario? Yo, oye Maduro, sigo con nervios de acero, pura calma y cordura…

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29.08.2026

Seguimos siendo revolucionarios con nervios de acero tan de nervios de acero que hemos acabado petrificándonos con todas nuestras fortalezas. Nos llenamos de tanta calma y cordura que los vimos entrar en nuestro espacio aéreo creyendo que eran de los nuestros. Se cuenta (me lo refiere un teniente coronel de las Milicias) que le dijeron a Maduro que los gringos nos estaban invadiendo y que había llegado un helicóptero nuestro para rescatarlo y llevárselo a un lugar seguro y entonces él confiado se metió en el aparato en el que acabarían trasladándolo a una cárcel de Nueva York. Esto, particularmente yo no lo creo, porque el asunto es que nada ha quedado claro y nadie lo ha explicado oficial ni no-oficialmente, y porque a la vez estoy por pensar que todo esto estaba pactado. Y de ser así, entonces, qué miserable, deprimente y pobre nuestras fuerzas armadas "bolivarianas" …

Voy a ir aclarando todo esto.

Estuve en Cuba, en 2010, en el apartamento de un importante general del Ejército de Cuba; él estaba casado con una venezolana. Compartimos la típica comida cubana, el sabroso arroz congrí. Llamó mi atención, que aquel general cubano al terminar su comida, tomó un pequeño portafolio para luego dirigirse a una reunión con el Comandante Fidel Castro. Su indumentaria era de la más sencilla y humilde, muy parecida a la que usan nuestros milicianos rasos, sin insignias ni charreteras alguna. Tomó su gorra verde oliva y salió a su compromiso, a pie, sin escolta. Bajo un sol de los mil demonios. Y entonces pensé en nuestros oficiales del Ejército y en nuestros funcionarios en general, en los dirigentes del PSUV, los cuales desde los más pendejos tienen secretarios, secretarias, choferes, escoltas y carros de alta gama, devengando viáticos y bonos extras hasta para unas empanadas. No se diga de aquellos que eran mantenidos por la nómina de PDVSA. En ese momento me dije: "El día que los gringos decidan invadirnos nos entregaremos como unas enternecidas putas y les aprobaremos todo lo que nos exijan". Por lo que entonces al llegar a Venezuela lo escribí, para que los falsos defensores de la "revolución" ladrones y eternos canallas del falso chavismo me odiaran más.

Tan decididos estamos ahora en no dar un paso al frente para no inmolarnos que más nunca hemos vuelto a marchar ni mucho menos a gritar: "Si entran no salen". Un país en el que nuestros compatriotas y genios han tenido que arar tanto en el mar que se volvieron y murieron SALADOS. No, Mario, no fue que nos traicionaron: este es un país poblado por toneles de mierda que semejaban humanos como el Juan que Barrunta. Eso sí, portentosos titanes de la palabra. Eunucos de charreteras en el hombro como el que se escudó tras Tucídides.

Tuvimos cantantes o reguetoneros, pastores evangélicos, youtubers y empresarios (Alex Saab, por ejemplo) por revolucionarios y conductores de pueblos, frecuentemente metidos en Miraflores, copando marchas, manifestaciones. Hijitos e hijitas de mami y papi bellos y bellas acaparándolo todo.

Buenos todos ellos para las fotos y los selfies.

A esos frívolos cuadros nos unimos, con ellos convivimos hasta haciéndonos los locos, y hasta diciéndonos que se la comían y que todo lo merecían por ser ardorosos camaradas. Ya no queríamos ser revolucionarios sino "artistas". Y los fuimos. Y terminamos como terminamos como unos burdos PENDEJOS que a todo le decíamos "Sí".

Por eso hoy salir a la calle con un fusil para enfrentar al enemigo y decir que somos........

© Aporrea