Una coartada de impunidad para quienes, desde el poder han violado los DDHH
Ante la aprobación de una falsamente pretendida, Ley de Amnistía para la convivencia democrática y la paz; es necesario formular un juicio crítico esencial.
Estaba cantado el resultado.
Ya esperaba, junto con la mayoría de los venezolanos y especialmente todos los familiares de los presos políticos, que ese fuera el destino de la ley de amnistía, ya que fue propuesta por los restos del régimen de facto y discutida en una Asamblea que no representa al pueblo venezolano, porque fue designada por quienes ocupan el poder por el fraude y la fuerza en contra de la voluntad de la inmensa mayoría de la población, al haberse violado la Soberanía Popular expresada en la elección del 28 de.julio de 2024.
Una alerta temprana .
Desde el momento en el cual quien ocupa interinamente la presidencia, habló de una Ley de Amnistía, levanté mi voz planteando que era una maniobra política con la finalidad de amparar de impunidad a quienes desde el poder han violado los derechos de los ciudadanos venezolanos y extranjeros dentro del territorio de Venezuela, para tratar de desviar o detener el esfuerzo del pueblo venezolano en su lucha por la libertad de más de 1200 presos políticos, es decir prisioneros de conciencia que no han cometido delitos y, finalmente para frenar o suspender el proceso de excarcelaciones que se estaba presionando, tanto desde dentro como desde afuera del país y más directamente desde el 3 de Enero de 2026.
Seguir luchando por la libertad de todos los presos políticos, civiles y militares.
La Ley aprobada hoy 19/02/26, no tiene por qué aceptarse en cuanto no beneficie o no reconozca los derechos de los presos políticos. La finalidad expresa de la propuesta: "para la convivencia democrática y la paz" es contradicha. Sin justicia no hay paz y, por tanto, tampoco hay convivencia democrática. El libreto aprobado materializa la impunidad de quienes han violado........
