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De Ceuta a Nueva York

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28.09.2026

De Ceuta a Nueva York

Los inmigrantes no naturalizados no pueden votar en elecciones locales, pero sí pueden cambiar el paisaje social, contribuir a articular la agenda de deliberación y, como tal, ser parte de la esfera pública

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en julio de 2026 la población de Ceuta era de 84.435 habitantes. Entre el 30 y el 31 de julio, 80.000 inmigrantes provenientes de Marruecos ingresaron de forma irregular en la ciudad. La mayoría de ellos regresaron, pero varios miles continúan en Ceuta en lo que constituye una grave crisis multidimensional: de soberanía, de seguridad, humanitaria y de salud pública. Es decir, una crisis de Estado que el propio Estado –el Gobierno que habla en su nombre, esto es– minimizó llamándola «crisis migratoria». Los ceutíes, sin embargo, vivieron dicha crisis como una invasión. No se trató de un ejército invasor, pero ¿qué otra cosa podrían sentir con una marea humana recorriendo caóticamente la ciudad, acampando en las playas, pernoctando en las calles y, subráyese, duplicando su población en tan solo 24 horas? El Parlamento Europeo, a su vez, caracterizó los hechos como «invasión y ataque híbrido» en su resolución del pasado día 17.

Resulta difícil imaginar que el desplazamiento de 80.000 personas en tan corto lapso haya ocurrido de manera espontánea. Más difícil aún si se tiene en cuenta el prolongado reclamo de Marruecos sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. De hecho, el pasado 25 de agosto el ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, pronunció un discurso, ante el propio Mohammed VI, con ocasión de la conmemoración del nacimiento del profeta Mahoma. Reivindicó «la lucha sagrada» de los marroquíes........

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