Fantasías sangrientas
Fantasías sangrientas
Una curiosa lectora me escribió contándome que había leído algo sobre el fetichismo por la sangre y quería saber más al respecto, y pues, la verdad es que a mí también me dio mucha curiosidad, porque aunque no soy la más fan de Crepúsculo y de las historias de vampiros en general, sí debo confesar que me parece muy sexy la atmósfera vampírica.
La pasión por la sangre, conocida como hematofilia, se entiende como la obsesión por ver, lamer y chupar sangre. Es una práctica que incluye pequeños mordiscos que causan heridas y producen mutuo placer.
Este fetiche ha pasado por desapercibido, pero está muy relacionado con el BDSM (Bondage, Disciplina y Dominación, Sumisión y Sadismo) debido a los juegos físicos (heridas, sangre), y navega entre lo deseado y lo prohibido, lo cual resulta seductor de cierta forma.
Desde la época victoriana, los escritores plasmaron estas experiencias y fantasías adornándolas con sus letras.
Y lo cierto es que, aunque este fetiche no está muy documentado, viene de la época más sensual de la historia europea: el siglo XVII, en donde la curiosidad y el deseo de experimentar no tenían límites. Aquí les traemos algunos acontecimientos que lo confirman:
Entre 1602 y 1604, se rumoró que Isabel Bathory, una noble húngara, había torturado y asesinado a un número indeterminado de jóvenes mujeres por más de una década. Según los testigos, atraía a las........
