La violencia económica: la forma de control que casi nadie denuncia
La violencia económica: la forma de control que casi nadie denuncia
Cuando se habla de violencia contra las mujeres, la imagen que con mayor frecuencia viene a la mente es la de las agresiones físicas. Sin embargo, existen otras formas de violencia igual de lesivas, aunque mucho más silenciosas. Una de ellas es la violencia económica, una modalidad de control que rara vez ocupa titulares, pocas veces llega a los estrados judiciales y que, precisamente por su invisibilidad, suele prolongarse durante años sin ser identificada como una vulneración de derechos.
La violencia económica no consiste simplemente en la existencia de dificultades financieras dentro de una relación de pareja. Tampoco se reduce a la circunstancia de que uno de los miembros del hogar tenga mayores ingresos que el otro. Su verdadera esencia radica en la utilización del dinero, del patrimonio o de los recursos económicos como un mecanismo de dominación, subordinación y control sobre la vida de la mujer.
Se manifiesta de múltiples maneras. Está presente cuando se le impide trabajar o estudiar para mantenerla en una situación de dependencia; cuando se controla estrictamente cada gasto que realiza; cuando debe pedir permiso para comprar productos básicos; cuando se le retiene su salario o se le obliga a entregarlo íntegramente; cuando se oculta información sobre el patrimonio familiar; cuando se contraen deudas a su nombre sin su consentimiento; o cuando, tras la separación, se incumplen deliberadamente las obligaciones alimentarias como una forma de castigo o de presión.
En todos estos........
