La meritocracia del Presidente
Sin duda, el primer acto de corrupción en el sector público es nombrar en un cargo a quien no reúne las competencias mínimas para su ejercicio y, el segundo, obviamente, aceptarlo. Eso de las competencias no necesariamente es lo que diga fríamente una hoja de vida condensada en el rutinario PDF. La responsabilidad también avanza a lo que, en la práctica, ella enseñe. Esta reflexión, que en principio podría ser sencilla e hija del sentido común, es, en verdad, una gigante sombra, una voz silenciosa que no deja dormir a los gobernantes desde el minuto cero.
La meritocracia, en el poder, es enemiga de los compromisos, de la familiaridad, del romanticismo, de........
