Las lecciones que nos dejan las elecciones presidenciales
La precisión de las comisiones escrutadoras desmanteló, con la frialdad de las cifras oficiales, el desgastado libreto del fraude sistémico que Petro pretendía instalar como última línea de defensa. La realidad matemática es testaruda: la fluctuación técnica entre el conteo de los jurados de mesa en los formularios E-14 y el escrutinio judicial definitivo jamás ha superado el 0,20 % en este siglo. Resultaba un absurdo jurídico e institucional pretender que un reconteo revirtiera el 0,96 % de ventaja que separaba a los candidatos. Ese era otro fósforo para incendiar la nación. Al reconocer con madurez política el resultado el pasado miércoles, Iván Cepeda no solo demostró realismo procesal, sino la lucidez de quien sabe que su........
