Mañana, día definitivo
Los ánimos se caldean, la gente se exalta, la producción audiovisual se quintuplica, las redes y medios se saturan, las baterías de las estructuras se enfilan y muchos ciudadanos del común, un poco hastiados, con su decisión tomada, exacerban sus sentimientos más primarios. El segmento de indecisos que todos añoran es la cereza del pastel, pero temo que el pastel está repartido y poco se modificarán las porciones en estas últimas horas.
Lamentablemente, estas campañas han sido muy complejas. Más ataques que propuestas, lo cual a mí, personalmente, me molesta muchísimo. Más confrontación que contradicción. Más descalificación que valoración. Pienso que las heridas quedarán tan profundas........
