Campaña insulsa
La carrera por la Presidencia de la República ha derivado en un ejercicio de banalidad. Las redes sociales hierven con agravios, frases descontextualizadas, rumores y maledicencias, mientras las encuestas se consumen con ansiedad casi supersticiosa y no faltan quienes convierten el destino del país en materia de apuestas. La campaña discurre así, entre ruido, cálculo y frivolidad, como si a trece días de la primera vuelta lo que estuviera en juego no fuera el rumbo de Colombia, sino un espectáculo de temporada.
Pero, mientras la opinión se aburre, avanza en silencio una idea seria y perturbadora: la de que el Estado colombiano no puede funcionar y que, por tanto, habría que........
