Columna de Marco Moreno: Victoria legislativa no es victoria política
La tramitación de la megarreforma durante las últimas semanas deja una enseñanza que trasciende ampliamente el contenido de la reforma. No se trata únicamente de impuestos, crecimiento o inversión. Lo que hemos observado es una demostración de cómo se gobierna —y también de las dificultades de gobernar— en un Congreso altamente fragmentado.
Primero fue la estrecha aprobación en el Senado por 26 votos contra 24. Luego, la Cámara de Diputados aprobó prácticamente todas las modificaciones introducidas por esa corporación con el respaldo del Partido de la Gente y parlamentarios descolgados, dejando pendiente únicamente el mecanismo de compensación del Fondo Común Municipal. Sin embargo, cuando el gobierno intentó cerrar rápidamente el trámite legislativo regular, debió aplazar la última votación en el Senado al advertir que no tenía asegurados los votos necesarios para aprobar el informe de la comisión mixta. Más que una derrota, el episodio mostró una característica propia de los congresos fragmentados: las mayorías deben administrarse hasta el último minuto.
La primera lectura podría ser que........
