Bajo los escombros, por Gregorio Salazar
Bajo los escombros, por Gregorio Salazar
Devastación sobre lo devastado. Los dos terremotos del 24 de junio transparentaron crudamente la realidad de un paÃs que en uno de los peores momentos de su historia, de mayor retroceso en las condiciones de vida de sus ciudadanos, recibió el impacto de las fuerzas telúricas que a lo largo de los siglos se ha hecho fatÃdicamente presente en la capital de Venezuela y su litoral central.
A dos semanas del doble sismo es constatable que el fenómeno afectó considerablemente a la alicaÃda clase media, un sector de la sociedad que entró en franco retroceso a medida que Venezuela fue conducida en lo que va del siglo XXI a una crisis socioeconómica de la cual la desaparición del salario es el signo más caracterÃstico y determinante.
Fueron urbanizaciones de la hoy precarizada clase media donde colapsaron las mayorÃa de las edificaciones. En Caracas, San Bernardino, Chacao, Altamira, Los Palos Grandes, El ParaÃso, Simón RodrÃguez, Pinto Salinas.
Y lo mismo en Guarenas y diversas propiedades horizontales y hoteles del litoral central en el Estado La Guaira, donde más de cien edificios resultaron afectados y bajo cuyos escombros permanecen atrapadas un número indeterminado de vÃctimas fatales. Edificaciones de interés social fabricadas por la Misión Vivienda también se derrumbaron dejando un número importante de muertes y damnificados.
Y lo mismo en Guarenas y diversas propiedades horizontales y hoteles del litoral central en el Estado La Guaira, donde........
