Con los baberos nos secamos las lágrimas
Con los baberos nos secamos las lágrimas
Lamine lo intentó todo pero no fue suficiente para eliminar al Atlético / Valentí Enrich / SPO
La sobredosis atlética de esta temporada ha sido letal para el Barça. Un equipo que practica un fútbol antiestético y cuyo entrenador es capaz de sacar de quicio al mismísimo Santo Job ha conseguido meterse en unas semifinales de la Champions sin merecerlo. Esto es así, moleste a quien moleste.
En el camino, ha conseguido desquiciar a muchos jugadores azulgrana, ha provocado revisiones imposibles, ha logrado que jugadores como Koke siguieran en el terreno de juego en el partido de ida cuando antes del descanso debía estar en la calle, ha evitado que le pitaran un penalti a Pubill y ayer, otro de Llorente a Olmo al que se sumó un segundo ‘gracias’ a la patada en la cara de Musso a Fermín y una roja a Eric García que, de nuevo, dejaba al FC Barcelona con diez. Todas las jugadas en las que planeaba la duda cayeron del lado contrario al blaugrana. A pesar de todo, ganó en el Metropolitano ante un público que llegó a casa sin uñas y con la ropa arrugada de tanto estrujarla.
El porqué, insisto, está en la calidad futbolística........
