No romanticemos a un pederasta
“La himpathy es la simpatía desproporcionada o inapropiada concedida al agresor varón por encima de sus víctimas.”Kate Manne
“La himpathy es la simpatía desproporcionada o inapropiada concedida al agresor varón por encima de sus víctimas.”
Hagan el mismo ejercicio, bastante elemental, que me propuse yo: en todo este asunto “borré” el nombre de Luis de Llano, apagué Televisa, guardé los discos de Timbiriche y retiré del escenario la nostalgia. ¿Saben qué ocurrió? Solo quedó un hombre de 39 años que, desde una posición de autoridad, sostuvo una relación sexual ilícita y asimétrica con una niña de 14. ¿Cómo titularíamos esta noticia si se llamara Juan Pérez y no hubiera producido la banda sonora de nuestra infancia? ¡Fácil! PEDERASTA; no “creador”, “leyenda” ni protagonista de un viejo “romance”. Pederasta, sin producción musical de fondo.
La cobertura reciente, sin embargo, encontró una historia más enternecedora: el hijo que visitó al padre detenido, el abrazo pendiente, el amor familiar, el abogado indignado y, finalmente, la liberación. En unas horas pasamos del flagrante desacato judicial al melodrama doméstico. Faltó musicalizar la salida y colocar los créditos.
¡Qué alivio saber que Luis de Llano no estuvo privado del cariño de los suyos! (doble dosis de ironía). Sasha Sokol esperó décadas para obtener justicia, pero, por lo visto, la verdadera urgencia informativa consistía en averiguar quién llevaría un abrazo al centro de sanciones. Su hijo incluso dijo que “aparentemente no había una razón” para detenerlo. ¡¡¿Perdón?!! Sí la había: dos incumplimientos judiciales distintos, precedidos por meses de requerimientos y multas desatendidos. Pequeñeces del guion.
Aclaro lo obvio: un hijo tiene derecho a querer a su padre. Lo que cuestiono es que ese afecto se convierta en el encuadre periodístico del caso. El abrazo no modifica los hechos, no invalida la sentencia ni sustituye la disculpa que De Llano —a la fecha— se ha negado a ofrecer. Es conmovedor, sin duda. También completamente IRRELEVANTE para la justicia.
Si De Llano fuera un desconocido, lo llamaríamos abusador. Como es famoso, aparece como “productor musical”. Para eso también sirve la celebridad: convierte la pederastia........
