El salvaje Trump destruye a su pueblo
Debe decirse sin rodeos, porque el lenguaje importa y porque la confusión suele ser funcional al abuso: no es el Estado estadounidense el que se ha convertido en un monstruo. Es el gobierno. Es el ejecutivo. Es una conducción política concreta que decidió gobernar desde el miedo, administrar la humillación como método y normalizar la violencia como forma de comunicación con la sociedad. El matiz no es menor. Al contrario: es crucial.
El Estado, con todas sus imperfecciones, aún conserva grietas por donde respira la legalidad. Hay jueces que frenan atropellos, alcaldes que se niegan a ejecutar órdenes ilegítimas, congresistas que alzan la voz, policías locales que no se prestan al juego sucio, ciudadanos que resisten. Precisamente por eso lo que estamos viendo es más grave. Porque el ejecutivo ya no actúa como representante de la sociedad, sino como una fuerza que se le impone. No gobierna con la gente: gobierna contra ella.
La barbarie no apareció de golpe ni por accidente. Se fue instalando. Se organizó. Se volvió rutina. Cuando la violencia deja de ser un exceso y se convierte en procedimiento; cuando el abuso deja de ser una desviación y pasa a ser protocolo; cuando la impunidad ya no es una falla sino un mensaje, entonces hay que llamar a las cosas por su nombre. No son errores. Es una política pública de intimidación.
Por eso los nombres importan. Porque el poder intenta borrarlos, diluirlos en estadísticas, convertirlos en ruido de fondo. Alex Pretti no fue un “incidente desafortunado”. Fue una ejecución ocurrida en un contexto deliberadamente envenenado. Activista crítico del ICE, con permiso legal para portar armas, convertido después de muerto en villano para justificar lo injustificable. Que hoy circulen videos editados, recortados con bisturí propagandístico para fabricar un relato exculpatorio no altera lo esencial: nada autoriza al Estado a matar, y mucho menos a celebrar al gatillero como héroe. Defender asesinos desde el poder no es una opinión política: es........
