El acceso a tierras, la formalización de la propiedad y la vivienda de interés social: un reto que el país aún no logra consolidar
La historia del acceso a la tierra en Colombia, sin remontarnos demasiado atrás, puede situarse en la época del Frente Nacional, momento en el cual el Estado emprendió uno de los primeros intentos institucionales de redistribución agraria. En ese contexto se expidió la Ley 135 de 1961, cuyo propósito era promover una reforma agraria basada, entre otras medidas, en la adjudicación de baldíos a campesinos, con el fin de materializar el principio de la función social de la propiedad rural.
Sin embargo, este esfuerzo terminó siendo en gran medida fallido debido a la debilidad institucional del Estado de ese momento, reflejada en una carencia de entidades sólidas y de mecanismos eficaces para formalizar las adjudicaciones, así como la oposición de algunos terratenientes a esa redistribución. Como resultado, el proceso derivó en muchos casos en simples dinámicas de colonización de territorios o en la ocupación de tierras improductivas por parte del Estado, en lugar de traducirse en una política de adjudicación formal de tierras a campesinos capaces de desarrollar una explotación agrícola responsable y productiva.
Sumado a lo anterior, en enero de 1972, se firmó el Pacto de Chicoral, el cual consistía en evitar la expropiación de latifundios y grandes extensiones de terreno que no estaban siendo explotados, obstruyendo nuevamente los intentos por redistribuir la tierra. En este punto podemos ir identificando algunas de las razones por las cuales Colombia es uno de los países más desiguales del mundo y el tercero o segundo en Sudamérica, según la fuente.
En los ochenta, nos enfrentamos a otras complicaciones, esto es: expansión del narcotráfico, compra masiva de tierras por narcotraficantes, aumento del desplazamiento forzado y crecimiento de grupos paramilitares.
La primera profesional de la familia
Project Hail Mary y el triunfo del ‘competency porn’
Un chiste que costó la Presidencia
¿Cómo se ‘evaporaron’ las Fuerzas Armadas venezolanas?
Mi causa es la seguridad energética
De la bomba atómica al microchip
En el año 1991, con el surgimiento de la controvertida consulta previa, nos enfrentamos a un mecanismo mediante el cual se debe consultar a las comunidades indígenas, afrodescendientes, raizales y ROM acerca de los proyectos de explotación de recursos naturales, así como de las medidas legislativas o administrativas que se pretendan ejecutar en los territorios que........
