¿La Paloma de Santos?
La reciente decisión de Paloma Valencia de escoger a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial ha desatado todo tipo de especulaciones. La pregunta es inevitable: ¿cometió un error o es una gran estratega? Yo tengo dudas. Me explico.
Existen, al menos, dos interpretaciones que circulan con fuerza en los círculos políticos. La primera apunta a una presión significativa proveniente de sectores asociados al santismo, interesados en ver a Oviedo dentro de la fórmula. La segunda tiene una explicación más técnica: los resultados de diversos focus groups y estudios de opinión que sugerirían que, para derrotar a un candidato de izquierda como Iván Cepeda en una eventual segunda vuelta, Valencia necesitaría ampliar su espectro electoral y tender puentes hacia un centro político que, aunque debilitado, sigue siendo decisivo en una elección cerrada. Entendible, no definitivo.
En ese contexto, y tras evaluar varias alternativas –entre ellas nombres que incluso provienen de la administración de Gustavo Petro, como el exministro Alejandro Gaviria–, Valencia habría optado finalmente por Oviedo. Una decisión que, en el papel, podría interpretarse como un intento de construir una coalición más amplia.
Pero la verdadera pregunta no está en la segunda vuelta. Está en la primera. Esto es una carrera de etapas, no de velocidad. Es secuencial.
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Un leguleyo........
