Derrumbe institucional
Colombia ha sido durante décadas una paradoja en América Latina: un país atravesado por una violencia profunda que logró preservar un orden institucional democrático. Entre 1958 y 2022, los catorce gobiernos que ocuparon la Presidencia de la República compartieron una característica fundamental: el respeto por el Estado de derecho y la institucionalidad como regla básica del comportamiento republicano.
Esto no significa que Colombia haya sido una democracia perfecta. Pero lo cierto es que, mientras buena parte de América Latina era gobernada por dictaduras militaristas —de izquierda, como las de Juan Velasco Alvarado en Perú o Fidel Castro en Cuba; o de derecha, como las de Augusto Pinochet en Chile o Jorge Rafael Videla en Argentina—, en Colombia se mantuvo, en términos generales, un clima de convivencia democrática entre las distintas ramas del poder público.
Esa característica, que durante décadas distinguió al sistema político colombiano, parece haber entrado en un inquietante paréntesis desde el 7 de agosto de 2022, fecha en la que Gustavo Petro asumió la Presidencia. Desde entonces, el Ejecutivo ha tensionado de manera reiterada principios básicos del orden institucional: el respeto por la división de poderes, el equilibrio entre las ramas del........
