¡Ciudadanos, a las urnas!
La metáfora marina nos lleva al modelo político, prueba contundente de que las ideologías siguen siendo muy importantes. Hoy, por ejemplo, la izquierda posmarxista ya no habla de la dictadura del proletariado, sino de la toma del poder por el “pueblo”; otorga un gran énfasis a las identidades raciales y al pluralismo sexual, colocando en la penumbra un asunto que para el liberalismo moderno es esencial: la lucha contra la pobreza. Por supuesto, en el contexto del Estado de derecho, la libertad de los ciudadanos para construir sus planes de vida, y una economía de mercado vigorosa y bien regulada. Sin crecimiento económico —lo olvidan quienes se encuentran en la otra orilla— las políticas redistributivas tienen serias limitaciones.
La democracia ateniense del siglo V a. C. fue una democracia directa, altamente participativa, sostenida por mecanismos institucionales diseñados para impedir la concentración del poder. En la Ekklesia o asamblea del pueblo, todos los ciudadanos mayores de 18 años podían participar y votar la expedición de normas, la declaratoria de guerra, la negociación de la paz y la aprobación del gasto público. Aquellos ciudadanos que, por insuficiencia de recursos, no podían participar, recibían un estipendio pagado con recursos de la comunidad. El aparato burocrático del Estado lo integraban ciudadanos elegidos por sorteo para periodos de un año, una manera de evitar que las oligarquías y sus clientelas se apoderaran del aparato estatal. La justicia era igualmente popular y masiva; en cada proceso podían intervenir más de 300 jueces.
Esta era la democracia directa que tantas loas recibe, aunque sus ingenuos admiradores omiten considerar que “no todo lo que brilla es oro”. En promedio, solo seis mil ciudadanos asistían a las asambleas. Las mujeres, los extranjeros y los esclavos no eran ciudadanos. La continua rotación de los burócratas impedía que los designados gozaran de adecuada experiencia en los asuntos públicos. Aquella justicia tumultuaria solía equivocarse. La condena a muerte........
