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José Manuel García Albarrán: «‘The One’… Personalidad y situación política insostenible»

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08.06.2026

Habrán observado, o en caso contrario fíjense a partir de ahora, el ‘Tic’ que Sánchez repite instintivamente en numerosas ocasiones y en todas sus apariciones públicas, consistente en ‘abrocharse y desabrocharse’

-con su mano izquierda- el botón central de la chaqueta lo que entrando en los cánones de la corrección y la estética que indica sea ‘el botón central’ de la chaqueta el que debe ir siempre abrochado y se desabroche por comodidad solo al sentarse él lo correctamente, pero de forma obsesiva, repetitiva y automática para ‘asegurarse de que va correctamente vestido’ y porque al parecer ya forma parte de su ‘ritual narcisista’ a modo de TOP.

Analizando el comportamiento de este ‘personaje’ especialistas en psiquiatría han tenido ‘la osadía’ de afirmar que puede padecer o se le podría encuadrar en el llamado “Síndrome de Hubris” (también conocido como la «Enfermedad del Poder»)

El concepto proviene de la antigua Grecia, donde «hubris» (o hybris) significaba: Orgullo excesivo, Insolencia, Desmesura.

La mitología griega lo asociaba al “intento de los mortales de desafiar a los dioses”, lo que inevitablemente conducía a la ‘némesis’ o castigo divino.

¿Se cumplirá esto en la época actual?

El neurólogo británico Dr. Owen y el psiquiatra Dr. Jonathan Davidson definieron el Síndrome de Hubris como un ‘Trastorno de la Personalidad adquirido’ que afecta a personas que ostentan un poder prolongado y sin restricciones.

¡No iban mal encaminados!

Dicho Síndrome se caracteriza principalmente por los siguientes rasgos, de los que se deben mostrar al menos tres:

*Ver el mundo solo como un escenario para ‘ejercer el poder’ y ‘buscar la gloria’.

*Actuar realizando acciones que redunden en ‘enaltecer su propia imagen’.

*Exhibir un ‘discurso mesiánico’ de ‘tono exaltado’ al referirse a sus actividades.

*Identificación absoluta entre su persona y la nación que dirige.

*Creer ciegamente en su propio juicio y despreciar el consejo o la crítica de los expertos.

*Perder progresivamente el contacto con la realidad.

*Mostrar impulsividad y temeridad sin considerar los costes o los riesgos de sus acciones.

Pues hecha esta primera introducción creo que se deben  valorar cuantos parámetros de los expuestos encajan en la personalidad del actual Presidente Pedro Sanchez.

¿Tendrán razón los Psiquiatras que le atribuyen este Síndrome?

Aunque se podrían añadir otros rasgos atendiendo a su errático comportamiento:

*Incapacidad para asumir los errores propios o ajenos de su entorno político.

*Personalidad voluble........

© Periodista Digital