Vivienda por derecho: esa es la pelea
Hay cientos de Mari Carmen en Málaga. Mujeres mayores, trabajadoras, pensionistas, mujeres que cuidan a sus hijos o a sus mayores, familias trabajadoras que están siendo víctimas de especuladores sin escrúpulos. Mujeres que han transformado el dolor y sufrimiento que provoca ser expulsadas de su casa y de su barrio en fuerza, valentía y lucha.
Teresa, Tita Mari, Mariló, Elvira y tantas otras, representan la esperanza de este nuevo ciclo que se abre. Son el motor de una movilización popular que ha transformado el debate social y el terreno de juego político. Ellas han puesto el faro y la brújula que orienta cuál es el camino: poner en el centro la sostenibilidad de la vida frente al negocio de una minoría privilegiada, poner el cuerpo para frenar desahucios porque es ahí donde sin necesidad de debates sesudos sobre la unidad, la unidad se practica como una trinchera. Acumular fuerzas siendo conscientes de sabernos parte de una comunidad que si se organiza y pelea por garantizar las condiciones materiales para vidas dignas, felices y con derechos, puede vencer a las élites. Frente a la lógica del dinero, de la depredación y el "sálvese quien pueda"; la práctica cotidiana del amor, de la solidaridad, la redistribución y del no estás........
